En el primer trimestre de 2025, las exportaciones de carne vacuna argentina evidenciaron un desplome significativo, tanto en volumen como en valor, de acuerdo a datos del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC). El país, que había marcado un récord histórico en 2024, experimentó una contracción del 28% en toneladas exportadas y una baja del 7,5% en ingresos en comparación con el mismo periodo del año anterior. En cifras, esto implicó ventas de 142.500 toneladas por un valor aproximado de 694,4 millones de dólares.
Marzo resultó ser un mes clave en la baja de exportaciones, registrando ventas externas de 43.400 toneladas, lo que representó una caída intermensual del 17% en volumen y del 20% en valor. En comparación con marzo de 2024, el descenso fue más pronunciado: 36% menos en volumen y 20% menos en ingresos.
Los datos destacan a la carne bovina congelada sin hueso como el segmento más afectado. En marzo, las exportaciones de este producto totalizaron 23.600 toneladas, reflejando una baja del 19% respecto a febrero y un alarmante 43,8% en comparación al mismo mes del año anterior.
Detrás de esta desaceleración hay dos factores principales. Por un lado, la expectativa de una corrección cambiaria llevó a los exportadores a postergar ventas, esperando un tipo de cambio más favorable. Por otro lado, los precios internacionales no jugaron a favor. La demanda global de carne bovina mostró signos de debilitamiento en varios destinos clave, incluido el mercado chino, el principal comprador de carne argentina.
El deterioro del mercado chino, en particular, es motivo de preocupación. En marzo, las compras de carne congelada sin hueso realizadas por China se redujeron un 52% en términos interanuales. Estas cifras contrastan con los volúmenes mensuales promedio registrados entre agosto y noviembre de 2024, cuando se exportaban alrededor de 36.000 toneladas. Durante marzo de este año, ese número cayó a 17.161 toneladas.
Estados Unidos, por su parte, ocupó el cuarto lugar en el ranking de destinos de exportación de carne argentina, detrás de China, Israel y Europa. En el primer trimestre, este mercado adquirió únicamente 3.000 toneladas de carne refrigerada y congelada, generando ingresos por 20,4 millones de dólares.
El impacto de esta caída en el comercio exterior no es menor. Las exportaciones son un componente crucial para la economía del sector ganadero, y la baja participación de Argentina en los mercados internacionales está influyendo directamente en la competitividad del sector. Según un informe de AACREA, Brasil retoma su posición como principal exportador mundial de carne, desplazando aún más a los productores argentinos.
En el ámbito doméstico, el consumo de carne vacuna ha mostrado signos de recuperación leve en 2025, pero sigue por debajo de los niveles históricos. En promedio, los argentinos consumieron 51 kilogramos por habitante durante los primeros dos meses del año, apenas por encima de los 48 kilogramos de promedio en 2024.
La situación plantea varios desafíos para el sector ganadero argentino. Analistas destacan que la eliminación de derechos de exportación podría mejorar la rentabilidad del sector a mediano plazo, aunque esto dependerá también de la dinámica de precios internacionales y de las políticas económicas locales.
En síntesis, la caída en las exportaciones de carne vacuna refleja un panorama complicado para el mercado, tanto a nivel local como internacional. La combinación de factores internos y externos pone a prueba la resiliencia de un sector clave para la economía argentina.