La presidenta del Consejo Económico y Social de Río Cuarto, Irma Ciani, advirtió que el sistema educativo necesita actualizarse para no quedar atrás frente a los cambios tecnológicos y sociales. “La educación no aburre; lo que aburre es la escuela desconectada de la realidad”, afirmó durante una entrevista en la que analizó la relación entre los jóvenes, la tecnología y la educación.
Ciani, con trayectoria en el ámbito docente y sindical, remarcó que la educación tiene un rol clave en el futuro del país, pero que debe adaptarse a las nuevas formas de aprendizaje de los estudiantes. “Hoy los chicos buscan en las redes, usan inteligencia artificial, y la escuela sigue funcionando con esquemas de hace 50 años”, sostuvo.
Desde su visión, el problema no radica en el interés de los jóvenes, sino en la falta de actualización de los contenidos y las metodologías. “Si el chico se aburre en clase, es porque la escuela no dialoga con su mundo. Hay que pensar una educación que conecte con sus intereses y con las necesidades reales”, expresó.
Ciani recordó que el Consejo Económico y Social viene trabajando en un relevamiento local sobre el uso de celulares en el aula. “El 16% de los alumnos de Río Cuarto juega en clase. Eso nos tiene que hacer pensar. No es prohibir el celular, sino usarlo de manera pedagógica”, señaló.
En este sentido, destacó experiencias positivas como las escuelas PROA, que integran la tecnología como parte del proceso de enseñanza. “El celular o la computadora no son enemigos si se usan bien. Hay instituciones que logran que la tecnología sea una aliada para el aprendizaje”, explicó.
La dirigente también hizo hincapié en la necesidad de redefinir el perfil del egresado escolar. “Tenemos que formar alumnos para el mundo del trabajo que ya existe. No podemos seguir formando para un mundo que ya no está”, afirmó. Para Ciani, el nuevo desafío educativo pasa por enseñar a adaptarse a los cambios, a desaprender y volver a aprender de manera permanente.
Consultada sobre el rol de los docentes en este proceso, remarcó: “El maestro no puede quedar al margen. La formación docente tiene que actualizarse. Hoy no alcanza con saber un contenido. Hay que saber cómo acompañar procesos de aprendizaje en contextos distintos”.
Ciani también planteó que la escuela debe asumir su rol de espacio de contención y diálogo. “La familia y la escuela son las dos instituciones fundamentales en la formación de un niño. Si no trabajan juntas, el chico queda a la deriva”, expresó.
Sobre los problemas actuales, como el bullying y las adicciones, advirtió que no se pueden enfrentar desde esquemas viejos. “Hoy el bullying se da hasta por inteligencia artificial. Hay chicos que usan IA para crear imágenes falsas de compañeros. Eso exige que la escuela esté preparada para nuevas realidades”, explicó.
En relación al rol del Estado, Ciani insistió en que debe garantizarse el acceso equitativo a la tecnología y a la formación. “No alcanza con entregar computadoras. Hace falta conectividad, capacitación docente y actualización permanente de los programas de estudio”, señaló.
En paralelo, subrayó que la educación debe ser pensada como un proyecto estratégico de país. “No hay posibilidad de crecimiento si no fortalecemos la educación. Y no hablo solo de cantidad de contenidos, sino de calidad y de conexión con el mundo actual”, dijo.
Hacia el final de la entrevista, Ciani resumió el desafío en una frase: “Educar no es llenar de datos; es preparar para la vida real”. Y cerró con una reflexión que atraviesa todo su planteo: “Si queremos un país distinto, necesitamos una educación distinta. Y eso empieza por reconocer que el mundo ya cambió”.