Cristian Tejera, preparador de motores de Río Cuarto, habló en Breves Streaming sobre su rol como formador y acompañante de Franco Colapinto desde la niñez. "Yo fui su motorista desde que era muy chiquito, desde que empezó a correr en karting", contó. El vínculo fue más allá del trabajo: compartieron años de viajes, competencias y convivencia.
Cuando fue consultado por la personalidad del piloto, Tejera no dudó: "Siempre digo que es un chico angelado", afirmó. Y agregó: "Siempre se ha destacado en todas las categorías donde ha estado".
Recordó también la relación cotidiana con Franco en etapas tempranas, cuando compartían estadías en el exterior. "Era un chico que si íbamos a cenar le preguntabas qué quería comer y te decía 'lo que ustedes quieran'. Siempre se adaptaba".
El motorista expresó que la esencia del piloto no ha cambiado, a pesar de estar en la elite mundial del automovilismo: "Es como se ve. Es tal cual. Totalmente simple".
Tejera remarcó que la mayor satisfacción no fueron los títulos sino el lazo humano: "Lo que más me llevo es el cariño mutuo que tenemos. Siempre lo disfrutamos".