Un total de cinco propuestas fueron presentadas para ejecutar las cien cuadras de pavimento que se proyectan en distintos sectores de la ciudad. Con la apertura de sobres, se dio un paso clave dentro del proceso de licitación que involucra una inversión cercana a los $6.500 millones, según el presupuesto oficial.
Las empresas que se presentaron son Incisa, que ofertó $5.515.727.504,75; Marinelli junto a Tecnac, con una propuesta por $6.396.962.253,68; Serving, que presentó una oferta de $7.749.173.737,77; Masoero, en conjunto con Hinsa y Fymsa, que presupuestaron $6.699.593.412,76; y por último, David Sestopal, con una oferta de $7.947.905.781,00.
El secretario de Obras y Servicios Públicos, Martín Cantoro, estuvo presente durante el acto de apertura de sobres. Al respecto, explicó que las propuestas incluyen dos sobres: uno con la documentación técnica y antecedentes de cada oferente, y otro con el detalle de la oferta económica.
“El paso que sigue ahora es el análisis por parte de la comisión calificadora. Hay que revisar los antecedentes, las capacidades técnicas, y luego se evalúa cuál propuesta resulta más conveniente para adjudicar la obra”, señaló Cantoro.
Las empresas interesadas se presentaron tanto de forma individual como en consorcio. Este esquema mixto da cuenta del interés por participar en una obra que, por su escala, no se realiza con frecuencia.
El funcionario también aclaró que el monto oficial estimado es de $6.500 millones y que la duración prevista para los trabajos es de doce meses una vez adjudicada la obra. Se trata de una intervención importante que alcanzará a diferentes barrios, con el objetivo de mejorar la infraestructura vial y facilitar la conectividad urbana.
“Estamos ante una oportunidad importante de empezar a concretar una obra de pavimentación muy esperada por los vecinos, con una envergadura que hace tiempo no se ve”, expresó Cantoro tras el acto.
Durante los próximos días, la comisión encargada evaluará cada una de las ofertas. Entre los criterios que se tendrán en cuenta estarán no solo los costos, sino también la experiencia, la capacidad de ejecución y los plazos de cumplimiento.
Una vez finalizado ese proceso de evaluación, se conocerá cuál de las cinco propuestas será adjudicada para iniciar los trabajos. Según el cronograma previsto, si no hay observaciones o impugnaciones, el inicio de las tareas podría darse antes de fin de año.
El plan contempla una distribución equilibrada de las cuadras a intervenir, priorizando zonas donde aún hay calles de tierra o con mejoras provisorias. El objetivo es avanzar en una urbanización más ordenada y brindar mejores condiciones de transitabilidad.
Fuentes del área de Obras Públicas señalaron que ya se hizo un relevamiento técnico de los sectores beneficiados, que incluye tanto el tipo de suelo como el nivel de circulación en cada calle.
Con la licitación en marcha, la ciudad se prepara para una intervención que promete impacto territorial. Las obras se integran además a un esquema más amplio de mejoramiento urbano, que incluye mantenimiento de calles ya pavimentadas, obras pluviales y mejoras en accesos.
El interés de cinco oferentes, y los montos que se ubican tanto por debajo como por encima del presupuesto oficial, abre un abanico de opciones para la comisión evaluadora. La diferencia entre la propuesta más baja y la más alta supera los $2.400 millones.
Consultado sobre esta dispersión de montos, Cantoro indicó: “Es habitual en obras de esta magnitud que haya distintas estrategias presupuestarias. Por eso es fundamental el análisis técnico y no sólo quedarse con el número final”.
A medida que avance el proceso, también se irán conociendo más detalles del plan de trabajo. La obra se dividirá en tramos, con ejecución simultánea en distintos puntos de la ciudad para optimizar los tiempos.
Desde el municipio destacaron que esta inversión forma parte de un plan sostenido de infraestructura que busca mejorar la calidad de vida y dar respuesta a reclamos históricos de los vecinos.
El proceso de adjudicación y firma del contrato será clave para garantizar el inicio en tiempo y forma de una obra esperada, que buscará transformar parte del entramado urbano en los próximos doce meses.