Durante una conversación en la mesa de Breves Streaming, el reportero gráfico Tomás Fragueiro reflexionó sobre los desafíos éticos que enfrenta su oficio, sobre todo en situaciones de alta exposición mediática. Con más de 25 años de trayectoria en La Voz del Interior, Fragueiro trazó una línea clara entre el deber de informar y el respeto por las personas involucradas en los hechos.
Uno de los momentos más destacados de la entrevista fue cuando se abordó el caso Nora Dalmasso, y la exposición que generó la cobertura periodística en los medios. Fragueiro recordó cómo decidió cubrir un aniversario del hecho con un criterio que priorizó el respeto por los familiares directos: “Estoy seguro de que la mamá de Nora no iba a ir el mismo día del aniversario, así que fui el día anterior”, relató.
Durante esa cobertura, acompañado por colegas de Córdoba y Buenos Aires, Fragueiro les impuso una condición clara: “Podemos ir todos, pero con mis reglas. Eso implicaba trabajar a 50 metros de distancia, sin que ella se diera cuenta, y dejarla vivir el duelo”.
Así fue como lograron registrar una imagen sin invadir ni perturbar a los familiares. “Levantamos la cámara cinco segundos, hicimos la foto y nos fuimos. Ni se enteró”, recordó, dejando en claro su enfoque profesional. “No fuimos invasivos y tampoco dejamos de informar”, añadió.
La reflexión continuó sobre el rol de la prensa en este tipo de coberturas. “No somos todos iguales. Yo duermo tranquilo, hice las cosas como creo que hay que hacerlas”, sostuvo Fragueiro. También reconoció que ese enfoque pudo haberlo alejado de obtener “la gran foto”, pero para él, el respeto es más importante que la primicia. “No me importa no haber hecho la mejor foto si eso implica que respeté a la gente o su sufrimiento”.
En esa misma línea, Fragueiro sostuvo que las decisiones éticas no siempre son fáciles, y que el fotoperiodista debe tener presente que detrás de una imagen puede haber dolor. “Yo creo que a lo mejor me exageré en alguna imagen alguna vez, pero lo importante es saber dónde se para uno”, expresó.
Al ser consultado sobre si los fotógrafos se debaten entre ayudar o capturar la imagen, fue tajante: “El reportero gráfico saca la foto por instinto. Así como vos respirás por instinto, nosotros disparamos la cámara”.
La conversación giró luego en torno a las diferencias entre medios locales y nacionales. Fragueiro apuntó que muchas veces la prensa foránea no tiene el mismo cuidado que los que conocen el lugar. “En la serie se muestra una prensa acosadora, y puede ser, pero también hay periodistas que han sido respetuosos”, afirmó.
Finalmente, cerró con una frase que sintetiza su filosofía de trabajo: “No me importa haberme perdido una gran foto si eso significó hacer las cosas bien”.