Las cadenas agroindustriales volvieron a ocupar un lugar central en la generación de divisas de Argentina. Durante el primer semestre de 2026 representaron el 57% de todas las exportaciones del país, con ventas al exterior por USD 28.165 millones, de acuerdo con el nuevo Monitor de Exportaciones Agroindustriales elaborado por FADA.
El estudio tiene alcance nacional y no presenta una discriminación específica para Córdoba o el departamento Río Cuarto. Sin embargo, varios de los complejos analizados —como soja, maíz, carne vacuna y lácteos— forman parte de la actividad agroindustrial, mientras que FADA cuenta con sede en Río Cuarto y desde allí participa del análisis la economista Fiorella Savarino.
Entre enero y junio, Argentina exportó bienes por un total de USD 49.454 millones. De ese monto, más de la mitad correspondió a las cadenas agroindustriales, que además registraron un crecimiento del 18% frente al mismo período de 2025.
Uno de los datos que sobresale es el comportamiento del maíz. Argentina se ubicó como tercer exportador mundial y concentró el 14% de todo el cereal comercializado internacionalmente.
Durante los primeros seis meses del año, las exportaciones del complejo maicero alcanzaron los USD 4.200 millones, un 7% más que en igual período del año pasado. El producto argentino llegó a más de 70 países.
La soja tuvo una incidencia todavía mayor. El país se mantiene como primer exportador mundial de aceite y harina de soja y ocupa el tercer puesto en poroto. El complejo generó más de USD 9.000 millones durante el semestre y alcanzó más de 55 mercados.
También creció la carne vacuna: las exportaciones aumentaron un 37% en dólares respecto del primer semestre de 2025 y llegaron a más de 50 países. Según FADA, actualmente el 73% de la carne vacuna producida se destina al consumo interno y el 27% restante al mercado internacional.
“Son productos que tienen mercados construidos y una fuerte presencia internacional. En muchos casos Argentina está entre los principales exportadores del mundo y, además, está ganando posiciones”, explicó Antonella Semadeni, economista de FADA.
El informe también marcó un fuerte crecimiento del girasol. La cadena rompió sus propios récords tanto en toneladas como en dólares exportados y registró un incremento del 129% respecto de la medición anterior.
Argentina, además, mejoró su posición internacional en distintos productos. La cebada pasó del sexto al tercer puesto mundial; el aceite de girasol, del cuarto al tercero; el poroto de soja, del quinto al tercero; y el trigo avanzó del séptimo al quinto lugar.
La harina de soja y la yerba mate alcanzaron el primer puesto mundial. El país también lidera las exportaciones de aceite de soja, maní y aceite y jugo de limón.
Otro de los puntos centrales del Monitor es una estimación sobre el potencial exportador ante una eventual eliminación de los derechos de exportación.
Según FADA, bajo ese escenario las cadenas agroindustriales podrían generar USD 25.800 millones adicionales en exportaciones y más de medio millón de puestos de trabajo.
El cálculo contempla un incremento de la producción de granos desde un promedio de 126 millones de toneladas registrado durante las últimas cinco campañas hasta 196,5 millones. Esto implicaría sumar alrededor de 70,5 millones de toneladas.
Parte de ese incremento podría destinarse a mercados internacionales como granos y otra porción mediante productos industrializados.
“Argentina ya tiene productos que el mundo compra y cadenas que saben exportar. Si se generan mejores condiciones para producir e invertir, existe una oportunidad concreta de ampliar ese volumen y generar más divisas y empleo”, señaló Fiorella Savarino, economista de FADA con sede en Río Cuarto.
El Monitor también refleja la diversidad de destinos alcanzados por la agroindustria. Los vinos argentinos llegan a 84 países, el maíz a 70 y los productos pesqueros a 67.
“Detrás de estos números hay productores y trabajadores de distintas regiones, pero también transporte, industria, logística, servicios y tecnología. Cada mercado que se abre genera oportunidades para toda la cadena”, agregó Savarino.
Desde FADA señalaron que el crecimiento de las exportaciones de combustibles y energía permite sumar otra fuente de ingreso de dólares para Argentina, mientras que la agroindustria conserva una participación decisiva.
El Monitor de Exportaciones Agroindustriales es un estudio semestral que analiza 20 cadenas mediante indicadores como aporte de divisas, derechos de exportación, inserción internacional, posición mundial, participación de mercado y concentración regional y de destinos.