El sistema de salud argentino fue otro de los temas abordados por Gabriel Abrile durante la entrevista. Desde su experiencia como médico intensivista, planteó la necesidad de una discusión profunda sobre su funcionamiento.
“El sistema de salud está fragmentado y hay que rediscutirlo”, afirmó, al describir una estructura dividida entre sector público, privado, obras sociales y prepagas.
Según explicó, esta fragmentación dificulta la eficiencia en el uso de los recursos. “La inversión se diluye y no llega ni a los pacientes ni a los trabajadores de la salud”, sostuvo.
Abrile señaló que Argentina cuenta con una inversión per cápita comparable a la de países desarrollados, pero sin resultados equivalentes. “El problema no es solo cuánto se invierte, sino cómo se gestiona”, indicó.
También hizo referencia a la situación actual del sistema, marcada por el aumento de la demanda y las dificultades económicas. “Todos los sectores están en crisis, tanto el público como el privado”, explicó.
En ese marco, planteó la necesidad de generar un modelo más integrado. “Tiene que haber una articulación entre lo público y lo privado para que el resultado sea una mejor atención”, señaló.
Además, destacó la importancia de garantizar el funcionamiento de organismos clave como el PAMI. “Los adultos mayores necesitan respuestas y todos tenemos que aportar para que el sistema funcione”, agregó.
Abrile consideró que la discusión sobre salud es una de las deudas estructurales del país y llamó a abordarla con una mirada integral.