El presidente de la Sociedad Rural de Río Cuarto, Heraldo Moyetta, aprovechó el acto inaugural de la 92° Expo Rural para definir el lugar que, a su entender, debe ocupar la institución frente a los productores, los gobiernos y la comunidad.
En un discurso que combinó un balance de gestión, reclamos sectoriales y una convocatoria al trabajo conjunto, el dirigente sostuvo que la entidad no debe ubicarse automáticamente del lado del oficialismo ni de la oposición. Su responsabilidad, señaló, es representar a quienes producen, plantear los problemas y participar en la búsqueda de respuestas.
“Nuestro rol no es ser oficialistas u opositores”, expresó Moyetta ante autoridades, dirigentes, expositores y público presente en el predio. Luego completó la definición al señalar que la función de la Rural es trabajar para que los productores puedan desarrollar sus actividades con la menor cantidad posible de obstáculos.
La frase marcó uno de los principales ejes de su intervención. Moyetta planteó que acompañar una medida positiva no significa renunciar al reclamo y que cuestionar una decisión que afecta al sector tampoco debe ser interpretado como una confrontación política.
“Cuando los gobiernos quitan obstáculos, lo decimos. Cuando no los quitan o ponen nuevos obstáculos, también lo decimos”, manifestó. En ese sentido, pidió dejar atrás ciertas susceptibilidades y entender que la voluntad de colaborar puede convivir con la necesidad de levantar la voz.
El presidente de la Rural remarcó que la institución no está para aprobar todas las decisiones ni para enfrentarse de manera sistemática con las autoridades. “Nuestra función es representar, proponer y gestionar”, sintetizó.
Moyetta afirmó que uno de los objetivos de la conducción fue fortalecer la cercanía con los productores y consolidar una institución de puertas abiertas, con presencia en Río Cuarto y en las localidades de la región.
Según explicó, ese contacto permitió ampliar la participación de la Rural en debates que no afectan únicamente al sector agropecuario. Los caminos, la seguridad, la salud, la infraestructura y las condiciones para trabajar aparecen entre las preocupaciones compartidas por productores, comerciantes, familias y vecinos.
“Cuando estamos cerca, escuchamos”, señaló. A partir de esa escucha, sostuvo, la entidad comprendió que muchos de los reclamos del campo también forman parte de la agenda cotidiana de las ciudades y los pueblos.
Moyetta remarcó que detrás de cada establecimiento productivo existe una familia, del mismo modo que detrás de cada comercio hay puestos de trabajo y detrás de cada comunidad hay vecinos que buscan mejores condiciones de vida.
Por esa razón, defendió una Rural involucrada en las convocatorias institucionales y dispuesta a participar cuando surgen dificultades que atraviesan al conjunto de la sociedad.
Otro de los mensajes del discurso estuvo dirigido hacia la continuidad del trabajo institucional. Moyetta advirtió que los avances conseguidos no deben convertirse en un punto de llegada ni limitarse a su difusión pública.
“Cada día que empieza tenemos que trabajar para colocar un nuevo ladrillo”, indicó. El presidente ruralista pidió no descansar en “la publicidad de los hechos” y concentrarse en las tareas que todavía permanecen pendientes.
Para avanzar, consideró necesarias la gestión, la presencia territorial, el diálogo y un trabajo conjunto que se sostenga en el tiempo. También anticipó que la institución continuará colocando los problemas sobre la mesa hasta encontrar respuestas.
En ese marco, valoró el vínculo construido con el Gobierno de Córdoba, aunque señaló que todavía debe ser profundizado. Moyetta afirmó que la experiencia demostró que es posible tener diferencias, presentar reclamos y señalar lo que falta, sin impedir que las partes se sienten a buscar soluciones.
“Cuando se trata de mejorar las condiciones para producir, trabajar y vivir mejor, no hay lugar para mezquindades”, expresó.
El dirigente también destacó el crecimiento de la Exposición Rural y el esfuerzo realizado por la comisión directiva, el Ateneo Juvenil, los trabajadores, los expositores y las instituciones que participaron en la organización.
La muestra, sostuvo, dejó de ser únicamente una exposición vinculada al campo para convertirse en una representación del entramado productivo, comercial, educativo, tecnológico, cultural y social de Río Cuarto y la región.
En su 92° edición, la Expo volvió a reunir a productores, empresas, cabañeros, artesanos, emprendedores, estudiantes, instituciones y organismos públicos. Para Moyetta, esa diversidad refleja el lugar que ocupa la Rural como espacio de encuentro y como institución vinculada con su entorno.
Sobre el cierre, ratificó que el desafío será sostener una entidad cercana, participativa y comprometida con las necesidades concretas de sus representados.
El mensaje dejó una definición que atravesó toda su intervención: dialogar no implica guardar silencio, reclamar no significa convertirse en opositor y acompañar una política no obliga a transformarse en oficialista. Para Moyetta, la tarea de la Rural está en otro lugar: escuchar, representar, proponer y trabajar.