El arranque de 2026 dejó en claro que el consumo masivo sigue sin encontrar un camino de recuperación. Los datos de la consultora Scentia revelan que en enero las ventas en los principales canales de comercialización se contrajeron un 7% respecto de diciembre, en un contexto de salarios debilitados y menor poder adquisitivo.
La caída fue especialmente marcada en los supermercados de cadena, que retrocedieron 15,4% en comparación con el mes anterior. Los autoservicios independientes también sufrieron un descenso de 12,5%, mientras que las farmacias bajaron 7,8% y los mayoristas 14,6%. El comercio electrónico, que venía mostrando dinamismo, registró una baja de 11% en la comparación mensual.
En contraste, los almacenes y kioscos lograron crecer 3,7%, mostrando que los consumidores buscan alternativas más cercanas y accesibles para sus compras cotidianas.
Si se observa la variación frente a enero de 2025, el panorama es algo distinto. Los supermercados retrocedieron 3,3%, los autoservicios independientes 4,2% y las farmacias 2%. Los mayoristas tuvieron una baja más leve, de 0,8%. El comercio electrónico, en cambio, se consolidó como el canal de mayor expansión con un crecimiento de 33% interanual.
Los almacenes y kioscos también mostraron un avance de 2,7% frente al mismo mes del año anterior, aunque con menor impulso que en el cierre de 2025.
El informe detalla que la categoría de Alimentación creció 5,3% y los productos Impulsivos 7,5%. Sin embargo, Bebidas sin Alcohol cayó 8,5%, convirtiéndose en el rubro más golpeado. También retrocedieron Limpieza de Ropa y Hogar (-4,3%), Higiene y Cosmética (-2,8%), Perecederos (-2,7%) y Bebidas con Alcohol (-1,7%).
En supermercados, todas las categorías mostraron desempeños negativos, salvo Limpieza de Ropa y Hogar, que tuvo un leve crecimiento de 0,5%. Las mayores caídas se dieron en Bebidas sin Alcohol (-9,8%), Perecederos (-7%) e Impulsivos (-6,2%).
La Cámara Argentina de Comercio (CAC) también midió el consumo en enero y encontró una baja interanual de 0,8%. Este resultado se dio en un escenario de menor crédito, retracción en bienes durables y una inflación en ascenso.
El informe de la CAC señala que, ajustado por estacionalidad, el consumo subió 0,7% respecto de diciembre. Sin embargo, la comparación con enero de 2024 muestra que el nivel actual está 4,4% por debajo, lo que refleja un deterioro acumulado.
El rubro indumentaria y calzado cayó 0,8% interanual, mientras que transporte y vehículos apenas retrocedieron 0,1%. Recreación y cultura bajaron 3,7%, sumando un segundo mes consecutivo de resultados negativos.
Por otro lado, vivienda, alquileres y servicios públicos registraron un incremento interanual de 7,1%, aportando un alivio parcial al índice general.
El inicio de 2026 confirma que el consumo masivo enfrenta un escenario complejo. La caída de salarios, la menor dinámica del crédito y la inflación creciente configuran un panorama difícil para los hogares y para las grandes cadenas de comercialización.
La tendencia muestra que los consumidores se vuelcan hacia canales más pequeños y cercanos, como almacenes y kioscos, mientras que el comercio electrónico mantiene su atractivo en la comparación anual.
El desafío para los próximos meses será ver si los supermercados logran moderar la caída y si el consumo encuentra un punto de estabilidad en un contexto económico que sigue presionando a las familias.