El flujo de dólares provenientes del agro muestra un retroceso en febrero. Después de un enero con ingresos por USD 1.850 millones, el sector proyecta una liquidación de entre USD 1.200 y 1.400 millones. La diferencia respecto del mes anterior oscila entre USD 400 y 600 millones.
Las razones son múltiples. Por un lado, el calendario: febrero tuvo menos días hábiles, atravesado por los feriados de Carnaval y un paro general que paralizó la actividad. A eso se suma la finalización del tramo más intenso de la campaña de soja, que había impulsado las ventas en los meses previos.
El dólar estable también juega su papel. La cotización mayorista cerró en $1.399, con una baja acumulada del 5% en el mes. Esa tendencia impacta directamente en el precio en pesos de los granos. La soja, que llegó a cotizar en $508.000 por tonelada, ronda ahora los $455.000. La pérdida de valor desalienta la liquidación inmediata.
Javier Preciado Patiño, ingeniero agrónomo y ex subsecretario de Mercados Agropecuarios, explicó que el comportamiento responde a la lógica del productor: con un dólar en retroceso, vender significa recibir menos pesos. La alternativa es esperar una corrección del tipo de cambio o mantener el grano como reserva de valor.
El antecedente de la eliminación transitoria de retenciones en septiembre pasado también influye. Durante 72 horas se registró un récord de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior por 13,6 millones de toneladas de soja, lo que generó ingresos por USD 7.100 millones. Ese adelanto de ventas dejó un vacío posterior, similar al efecto observado en ediciones anteriores del “dólar soja”.
El mercado no descarta que, si la necesidad de divisas se intensifica en el segundo trimestre, el Gobierno vuelva a aplicar una baja en los derechos de exportación para acelerar la liquidación. Por ahora, el tipo de cambio estable no ofrece incentivos claros.
Las proyecciones para la campaña 2025/26 también se ajustan. Las lluvias en la región núcleo estuvieron muy por debajo de lo normal en enero, con un déficit del 66%. La Bolsa de Comercio de Rosario estima que la producción se acercará más al promedio histórico que al récord esperado de 154,5 millones de toneladas.
El informe de la BCR proyecta una oferta de dólares de USD 33.600 millones para este año, un 8% menos que en 2025, debido al adelantamiento de liquidaciones tras la eliminación de retenciones. El optimismo inicial se enfría, aunque no se prevé un escenario crítico.
La dinámica del agro sigue siendo clave para el ingreso de divisas en Argentina. La combinación de factores estacionales, medidas de política económica y condiciones climáticas define el ritmo de las liquidaciones. Febrero marca un freno, y el mercado observa con atención los próximos pasos del Gobierno y la evolución de la campaña.