La actividad económica y las dificultades que enfrentan las empresas para proyectar su futuro fueron algunos de los ejes de la entrevista a Mario Paoloni, contador público y responsable del Estudio Proyecciones, en la mesa de Breves Streaming. En su diagnóstico evitó definir categóricamente si el país atraviesa una recesión, pero fue claro al describir el escenario que observa: “No sé si hay recesión, lo que no hay es activación económica”.
Paoloni habló de la “pesadez de la economía” y de las dificultades de los empresarios para generar excedentes. Según explicó, esa situación limita la posibilidad de invertir, desarrollar proyectos y resolver necesidades pendientes de los negocios.
El profesional señaló que existen sectores con crecimiento y que algunos indicadores macroeconómicos mejoraron. Sin embargo, advirtió que esa evolución todavía no llega a la vida diaria de las personas ni a las pequeñas y medianas empresas. “Han mejorado los números macroeconómicos de la Argentina, pero no terminan de influir en la economía diaria del ciudadano común”, sostuvo.
En ese marco, destacó especialmente la situación de las pymes por su participación en el empleo. Consideró que la falta de crecimiento y las expectativas frustradas obligan a revisar continuamente las decisiones empresariales.
Otro de sus cuestionamientos apuntó a la dificultad de establecer horizontes estables. Para Paoloni, asumir compromisos a largo plazo en la Argentina representa un riesgo por los cambios de orientación entre gobiernos. “La inseguridad jurídica es la norma en este país”, afirmó, al reclamar políticas de Estado que permitan planificar más allá de cada período de gestión.
Si bien reconoció que el gobierno nacional tiene un rumbo y una estrategia, sostuvo que falta consenso político para dar previsibilidad. También explicó que la cercanía de los procesos electorales influye sobre las expectativas y puede llevar a postergar decisiones de inversión.
Frente a este panorama, recomendó a las empresas mantenerse actualizadas en información, sistemas y planificación, pero sin considerar inmodificable ninguna estrategia. “Quien no se replantea si está bien o mal lo que está haciendo termina padeciendo como un castigo los cambios”, expresó.
Paoloni concluyó que las transformaciones económicas no tienen necesariamente un impacto inmediato en el bolsillo. Su planteo central fue que, mientras no haya una reactivación perceptible para familias y pymes, seguirá siendo difícil trasladar las mejoras de los indicadores generales a la economía cotidiana.