La Guardia Local Preventiva de Río Cuarto destina aproximadamente 90 horas diarias a tareas de prevención y ordenamiento en inmediaciones de establecimientos educativos de la ciudad.
Así lo informó Rafael Filippa, secretario de Prevención y Convivencia Ciudadana, durante una entrevista en la mesa de Breves Streaming, donde explicó el alcance de los denominados “operativos blancos”.
“Estamos trabajando aproximadamente con 90 horas diarias en operativos blancos, que es para cuidar a los niños que ingresan o egresan en distintos horarios”, señaló.
Río Cuarto cuenta, según indicó el funcionario, con más de 60 comunidades educativas de diferentes niveles y con actividad durante la mañana, tarde y noche, por lo que la Guardia no puede estar presente simultáneamente en todas.
Por ese motivo, el despliegue se determina a partir de estudios de vulnerabilidad y se priorizan aquellos establecimientos donde el tránsito resulta más peligroso o complejo.
Uno de los objetivos es ordenar la circulación durante los horarios de mayor movimiento y evitar que los vehículos particulares ocupen lugares reservados para personas con discapacidad o espacios destinados al transporte escolar.
Filippa también se refirió a situaciones conflictivas que se produjeron durante estos procedimientos y cuestionó las agresiones hacia los agentes municipales.
Según relató, integrantes de la Guardia han recibido insultos y destratos por parte de algunos padres y madres cuando intentaban ordenar el tránsito frente a las escuelas.
“Nosotros no estamos cuidando a mi hijo, yo estoy parado en la escuela y estoy cuidando a tu hijo, al hijo de todos los vecinos”, expresó.
El funcionario señaló que este tipo de situaciones fueron más frecuentes durante el año pasado y que posteriormente disminuyeron, aunque insistió en la necesidad de generar mayor solidaridad y respeto hacia quienes desarrollan las tareas preventivas.
Filippa vinculó estas conductas con un problema más amplio relacionado con la convivencia y el tránsito en Río Cuarto. Hacia el final de la entrevista reclamó poner en práctica conductas que prioricen a las personas, particularmente a los peatones.
“Pongamos al ser humano en el foco, en el centro”, resumió.