Río Cuarto necesita construir una identidad que permita mostrar fuera de la ciudad sus capacidades y oportunidades. Esa fue una de las propuestas de Adrián Capello, presidente de la Cámara de la Construcción, durante la entrevista que compartió con Gastón González en la mesa de Breves Streaming.
“Tenemos que tener una marca Río Cuarto”, afirmó Capello al considerar que muchas de las fortalezas locales no son suficientemente conocidas fuera de la región. Para el empresario, la ciudad cuenta con condiciones que pueden transformarse en ventajas para atraer inversiones, empresas y nuevos proyectos.
Entre esos activos mencionó el vínculo con el campo, el desarrollo del ecosistema AgTech, las universidades, los servicios y la conectividad. También puso como ejemplo el aeropuerto y sostuvo que su funcionamiento debe ser defendido porque representa una conexión directa con otros centros y con nuevas oportunidades.
Capello señaló que Río Cuarto tiene un empresariado activo, un sector agroindustrial con posicionamiento y capacidad de innovación y una creciente oferta universitaria. A eso sumó la posibilidad de articular con los distintos niveles del Estado para impulsar proyectos de desarrollo.
El presidente de la Cámara de la Construcción consideró que el crecimiento del Clúster AgTech puede tener consecuencias que excedan al propio sector tecnológico. La llegada de empresas y profesionales, explicó, puede generar nuevas demandas de viviendas, educación, servicios y construcción.
En ese sentido, sostuvo que los distintos sectores no deben analizarse de manera aislada. El campo genera actividad sobre proveedores y servicios; esa actividad se traslada a otros rubros y termina impactando sobre el conjunto de la economía local.
Durante la conversación también se refirió a las inversiones que están realizando universidades en nuevos campus y estructuras académicas. Para Capello, esas decisiones son una señal de que actores externos observan posibilidades de crecimiento en Río Cuarto que, muchas veces, los propios habitantes de la ciudad no dimensionan.
Por eso propuso reforzar la articulación entre empresas, universidades e instituciones públicas. Incluso mencionó una iniciativa que viene conversando con cámaras empresariales y representantes municipales para incentivar la capacitación de trabajadores en instituciones educativas radicadas en la ciudad.
“Mostremos lo que somos”, resumió Capello al explicar la necesidad de posicionar a Río Cuarto. La propuesta apunta a consolidar un perfil propio basado en la producción, la tecnología, la educación, los servicios y la ubicación estratégica.
Para el empresario, el desafío es aprovechar el escenario actual sin “dormirse en los laureles” y asumir responsabilidades desde cada sector para sostener la transformación de la ciudad.