Así lo explicó Gastón Baravalle, vocal del Colegio Profesional de Corredores Públicos Inmobiliarios de Córdoba, Delegación Río Cuarto, durante una entrevista en la mesa de Breves Streaming.
Según indicó, pese a las distintas coyunturas económicas, el sector nunca llegó a detener completamente su actividad.
“El mercado es dinámico casi permanentemente, no ha habido frenos definitivos ni siquiera en momentos de crisis muy profundas”, señaló.
Dentro de ese escenario, Baravalle marcó dos condiciones que actualmente favorecen una operación. La primera es que el inmueble tenga una tasación acorde con el mercado y la segunda es que se encuentre dentro de los segmentos de precios con mayor demanda.
“Lo que se vende es, primero, obviamente, lo que está en buen precio, lo que está bien tasado”, afirmó.
Entre las propiedades más buscadas mencionó casas para refaccionar o reciclar, viviendas pequeñas y departamentos cuyos valores rondan aproximadamente entre los 30 y 40 mil dólares.
“Eso se vende permanentemente, eso se busca permanentemente”, aseguró.
Las propiedades de mayor valor también encuentran compradores, aunque las operaciones son menos frecuentes. Baravalle mencionó como ejemplo las viviendas importantes ubicadas en countries, donde continúa existiendo movimiento pero sin la regularidad observada en los segmentos más económicos.
El corredor también puso el foco en el precio inicial con el que una propiedad ingresa al mercado.
Según explicó, una tasación alejada de los valores reales puede provocar que una vivienda permanezca durante años sin encontrar comprador.
“Todos hemos visto seguramente inmuebles, casas o lotes que tienen cartel hace 10 años”, ejemplificó, y sostuvo que, salvo que exista algún problema documental, en muchas oportunidades detrás de esa situación hay una mala tasación.
Por ese motivo, consideró que el trabajo del corredor matriculado no se limita a brindar seguridad jurídica durante una operación, sino que también incluye determinar un valor adecuado para comercializar el inmueble.
De cara a los próximos meses, Baravalle reconoció que existe incertidumbre, aunque señaló que la aparición de nuevas líneas de crédito suele impulsar inmediatamente la compraventa.
Para el dirigente, la evolución del mercado estará vinculada especialmente con la posibilidad de recuperar la confianza de las familias y de los inversores.
Una compraventa, agregó, tampoco termina en el intercambio entre comprador y vendedor. La adquisición de una propiedad puede generar nuevas operaciones y movilizar actividades relacionadas con refacciones, construcción y servicios de albañiles, gasistas, electricistas, plomeros y arquitectos.
Por eso, Baravalle resumió que la recuperación del mercado inmobiliario puede generar movimiento sobre una cadena económica mucho más amplia.